Política

'Estado quebrado': la peligrosa mentira en redes del gobierno

Kast miente: Chile no está quebrado y ellos lo saben El gobierno publicó en sus redes oficiales que "el Estado está quebrado" para justificar el alza de las bencinas. Era mentira. Tan mentira que tuvieron que borrar las publicaciones al tiro. Mientras tanto, Chile acaba de emitir 6.000 millones de…

'Estado quebrado': la peligrosa mentira en redes del gobierno

Kast miente: Chile no está quebrado y ellos lo saben

El gobierno publicó en sus redes oficiales que "el Estado está quebrado" para justificar el alza de las bencinas. Era mentira. Tan mentira que tuvieron que borrar las publicaciones al tiro. Mientras tanto, Chile acaba de emitir 6.000 millones de dólares en bonos y tiene el segundo mejor riesgo país de América Latina.

LA MENTIRA QUE TUVIERON QUE BORRAR

A través de las redes sociales oficiales del gobierno se declaró "una y otra vez que las bencinas deben subir porque el Estado chileno, comillas, está quebrado". La frase no duró. Ante la "evidente estupidez que se había cometido, el gobierno bajó las publicaciones", según reconoció el propio ministro de Hacienda, quien se distanció públicamente de esa caracterización.

Porque declarar en canales oficiales que el Estado está en quiebra no es un error de comunicación: es una mentira con consecuencias gravísimas. Un estado quebrado está en default, no puede pagar sus deudas, sus bonos se convierten en basura y sus fuentes de financiamiento se cortan. Chile tiene una deuda del 41% del PIB, menos de la mitad del promedio de los países de la OCDE. El riesgo país es de 95 puntos, el segundo mejor de América Latina, solo detrás de Uruguay. Argentina, por comparación, tiene 580 puntos. Y entre enero y febrero de este año, en plena "quiebra", Chile emitió 6.000 millones de dólares en bonos que el mercado compró sin pestañear.

Que hayan tenido que borrar las publicaciones sin explicación es admitir que mintieron, pero sin asumir responsabilidad política por ello. Se mandaron un condoro y se hacen los lesos, como siempre.

LA FARSA DE LA "CAJA VACÍA"

El gobierno repite que recibió "la caja fiscal vacía" —41 millones de dólares al 31 de diciembre de 2025— como si eso significara algo. Es teatro puro. Como explicó el ex ministro de Hacienda Mario Marcel, "no sé si alguna vez escuchaste a algún ministro de hacienda hablar de la caja fiscal, probablemente no". La caja fiscal fluctúa todos los meses según ciclos de recaudación: "en abril, la caja aumenta mucho porque la operación renta, se recaudan los impuestos. Baja mucho en mayo porque son las devoluciones de los impuestos, baja mucho cuando viene un vencimiento importante de un bono".

Además, la caja no está solo en Tesorería: "hay caja en todos los ministerios y servicios públicos". Y lo más importante: Chile tiene autorización para endeudarse por 18.000 millones de dólares en 2026. Ya usó 6.000 y le quedan 12.000 disponibles. Marcel lo resume con una analogía perfecta: es "como una persona que tiene un ingreso regular, tiene un sueldo y quiere ir al supermercado". Decir que no puede comprar "porque hace tres meses atrás tenía solo un billete de cinco luca en el bolsillo, pero eso qué tiene que ver una cosa con la otra".

La capacidad de gasto no depende de cuánta plata había en una cuenta el último día del año pasado, sino del acceso a financiamiento. Y ese acceso existe, está vigente y lo están usando.

LOS NÚMEROS QUE DESMIENTEN EL RELATO

La trayectoria fiscal real contradice la narrativa del colapso. El gobierno de Boric recibió "un déficit estructural de casi 11% del producto, un déficit efectivo de casi 8% del producto". Además, "la PGU aprobada con un financiamiento que al final no llegó ni a la mitad de lo que costaba", "las deudas del COVID-19 con los prestadores privados, que eran como 500 millones de dólares", y "la deuda con los generadores eléctricos por el congelamiento de las tarifas que eran como tres mil millones de dólares".

Con todo eso heredado, el gobierno anterior logró cerrar 2025 con un déficit estructural de 3,5% y efectivo de 2,7%. La deuda aumentó de 37% a 41,7% del PIB en cuatro años, "la menor que ha habido de los últimos tres gobiernos: aumentó mucho más durante Piñera 1, aumentó mucho más durante Piñera 2, aumentó mucho más durante Bachelet 2".

Marcel es categórico: varios economistas, "incluido algunos integrantes del propio Consejo Fiscal Autónomo, han dicho que no hay una crisis fiscal". Lo que hay es "una tensión" por presiones de gasto vinculadas al envejecimiento —"pensiones y salud explican más o menos dos tercios del crecimiento del gasto primario"— y problemas de recaudación. En 2025, "la demanda interna creció con cuatro y medio por ciento, pero la recaudación de impuesto de la renta desaceleró a uno y medio por ciento".

Eso no es quiebra. Es gestión fiscal compleja que requiere decisiones políticas.

EL PROYECTO DETRÁS DEL PÁNICO

Siete autoridades del gobierno —ministros de Hacienda, Energía, Economía, Transportes, subsecretarios y vocera— fueron invitados a explicar la situación fiscal y las decisiones tomadas. Ninguno estuvo dispuesto a venir. Prefieren minutas, memes y redes sociales porque ahí controlan el mensaje.

El pánico fiscal artificial sirve para algo muy concreto: justificar recortes mientras se mantienen intactos los privilegios tributarios. Si el problema de recaudación es real —y lo es—, la solución no puede ser solo ajustar el gasto. Tiene que pasar por recuperar esos ingresos: cerrar las fugas de capital, revisar los tratados de doble tributación "que se aprobó el tratado para evitar la doble tributación recién hace dos años atrás" cuando la tasa era diferente, perseguir el arbitraje tributario.

Pero eso implicaría tocar intereses de los poderosos. Es más fácil decir que el país está quebrado, subir las bencinas y recortar en educación y salud. El problema no es la incompetencia comunicacional. El problema es que esa mentira revela el proyecto: socializar las crisis, privatizar las soluciones. Los mismos de siempre saliendo indemnes mientras el resto paga la cuenta.

CIERRE

Los mercados internacionales no se tragaron la mentira. Saben leer balances. Saben que 95 puntos de riesgo país no son 580, que deuda de 41% del PIB no es quiebra. Como dijo Marcel, "los inversionistas, las clasificadoras de riesgo siempre están mirando el país desde afuera" y "entienden que una cosa es la política local y otra cosa son los números y la realidad concreta de la economía".

La pregunta es: ¿por qué el gobierno creyó que los chilenos sí se la iban a tragar? ¿O es que nunca buscaron convencernos, sino asustarnos? Un Estado que miente sobre su propia solvencia no está cometiendo un error: está ejecutando una estrategia. Y esa estrategia tiene nombre: ajuste con protección a los de arriba y factura para los de abajo. Que hayan tenido que borrar las publicaciones prueba que la mentira no resistió ni 48 horas. Que ninguna autoridad dé la cara prueba que lo saben. Ahora falta que lo sepamos todos.