Bonos de carbono: US$1.400 millones en proyectos reales que nadie cuenta

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Los US$1.400 millones que Kast no cuenta cuando se pone a caretear contra el ambientalismo Chile tiene plata concreta en proyectos verdes que llegó acá y no a Bolivia o Argentina porque construimos institucionalidad seria durante décadas. La "batalla cultural" contra el ambientalismo extremo tiene…

Bonos de carbono: US$1.400 millones en proyectos reales que nadie cuenta

Los US$1.400 millones que Kast no cuenta cuando se pone a caretear contra el ambientalismo

Chile tiene plata concreta en proyectos verdes que llegó acá y no a Bolivia o Argentina porque construimos institucionalidad seria durante décadas. La "batalla cultural" contra el ambientalismo extremo tiene precio en dólares contantes y sonantes.

Mientras el gobierno celebra "destrabar" US$16.000 millones retirando 43 decretos ambientales, hay financiamiento verde concreto que nadie menciona en el discurso oficial. Marcelo Mena, exministro de Medio Ambiente, peló el ajo en Lo que importa: Suiza y Japón firmaron con Chile acuerdos por US$1.400 millones "que no están en el mapa de lo que quieren destrabar". No son PowerPoints de mineras ni promesas: "son proyectos reales de almacenamiento, electromovilidad, captura de metano", explicó Mena.

Esta plata llegó a Chile específicamente porque tenemos instituciones confiables, las mismas que ahora se están subordinando a Hacienda. La contradicción es brutal: el ministro de Hacienda va a necesitar esos mismos bonos verdes para reconstrucción y metro, según reconoce el propio Mena. ¿La pregunta directa del exministro? "¿Por qué pasó en Chile, país OCDE, y no partió en Bolivia, no partió en Argentina? Porque tenemos instituciones que la gente confía que funcionan y esas instituciones no se pueden desmantelar."

El negocio que Bloomberg cacha y Kast ignora

No son los "ambientalistas extremos" quienes advierten sobre el riesgo, son Bloomberg y Moody's. El medio económico Bloomberg tituló sin ambigüedades: "Giro ambiental de Kast en Chile pone en riesgo su financiamiento barato y metas de deuda verde". Moody's reafirmó que habrá un "impacto reputacional" en un país que "se había forjado una reputación muy sólida en el mercado de bonos sostenibles".

Matamala lo resumió con precisión quirúrgica: "a quienes las arañitas o lagartijas no les importa mucho, pero sí les importan los billetes verdes". Los datos son contundentes: Chile emite bonos soberanos verdes a 0.9% de interés anual, sobresuscritos tres veces. En 2022 se convirtió en el primer país del mundo en vincular deuda al cumplimiento de normas ambientales.

La derecha económica de Felipe Larraín cachó esto cuando creó la Coalición de Ministros de Hacienda por Acción Climática y escribió el Principio 5 de Helsinki, que según Mena establece textualmente que "debemos hacer instrumentos para poder traer financiamiento privado público de carácter verde". La derecha cultural de Kast está destruyendo lo que la derecha institucional construyó.

Javier Naranjo, exministro de Medio Ambiente de Piñera, confió en Lo que importa que "las obligaciones de la ley marco son obligaciones legales que deben cumplirse". La Ley Marco de Cambio Climático se aprobó transversalmente el 9 de marzo de 2021, con votos de derecha a izquierda. Pero incluso Naranjo admitió que hubo un "péndulo" de reacción tras la Constitución rechazada. El problema es que los péndulos no distinguen entre extremismo constitucional y credenciales internacionales reales.

La batalla cultural tiene factura

Kast listó el "ambientalismo extremo" junto al feminismo e indigenismo como enemigos de su batalla cultural. Pero mientras retira decretos y pelea con ranitas, hay US$1.400 millones concretos que existen precisamente porque Chile NO era percibido como extremista sino como serio.

La señal más clara llegó el 11 de marzo, cuando la ministra del Medio Ambiente firmó frente a cámaras un compromiso con Hacienda para destrabar inversiones. Subordinación en vivo, po. El mercado internacional no lee discursos, lee señales. Y la señal es que Chile está desmantelando la institucionalidad que lo hacía atractivo.

La Unión Europea mira a Chile "con muy buenos ojos" por esa ley marco, recordó Mena. Esa credibilidad tardó décadas en construirse y se puede destruir en semanas. Entre los decretos retirados estaba la norma de material particulado fino, que según Mena significaba "cinco veces más beneficios que costo" y evitaría "la muerte de 1.500 personas". Detrás de "tres arbolitos son 20 millones de pulmones", sentenció.

Los US$1.400 millones de Suiza y Japón "no están en el mapa de lo que quieren destrabar", según Mena. La plata verde más concreta que tiene Chile, proyectos reales, no PowerPoints de mineras, ni siquiera aparece en el mapa oficial de inversiones a defender. Porque reconocerla sería admitir que el "ambientalismo extremo" que Kast combate es, en realidad, la institucionalidad seria que hace que inversionistas suizos y japoneses confíen en Chile y no en Bolivia.

La batalla cultural se pelea con discursos. Pero se paga con dólares que se van a otro lado cuando la credibilidad se destruye por pose ideológica. ¿Y esto es pa reírse o pa llorar? Porque da pa las dos.

Fuente

Daniel Matamala, Lo que importa

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