Bonos verdes ahorran US$270 millones y gobierno los pone en riesgo

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La batalla cultural contra las ranitas le cuesta US$270 millones al fisco Bloomberg y Moody's advierten que el retroceso ambiental de Kast pone en riesgo el financiamiento más barato de la historia chilena: bonos verdes al 0,9% anual que Piñera y Bachelet construyeron juntos. La ideología le sale…

Bonos verdes ahorran US$270 millones y gobierno los pone en riesgo

La batalla cultural contra las ranitas le cuesta US$270 millones al fisco

Bloomberg y Moody's advierten que el retroceso ambiental de Kast pone en riesgo el financiamiento más barato de la historia chilena: bonos verdes al 0,9% anual que Piñera y Bachelet construyeron juntos. La ideología le sale carísima a los contribuyentes.


Chile consiguió financiamiento internacional al 0,9% anual para construir metro y reconstrucción. Marcelo Mena, exministro del Medio Ambiente, lo explicó con claridad: "es ridículamente bajo, casi sin interés". Los bonos verdes chilenos tuvieron sobresuscripción de tres veces la demanda. Cualquier ministro de Hacienda mataría por acceder a tasas así, po. Pero el nuevo gobierno está poniendo en riesgo precisamente ese mecanismo que le permitiría financiar las inversiones que dice querer destrabar.

No son los hippies quienes lo advierten. Bloomberg, el medio económico favorito del expresidente Piñera, tituló que el giro ambiental de Kast "pone en riesgo su financiamiento barato y metas de deuda verde". La agencia Moody's confirmó que habrá "un impacto reputacional". Como dijo Matamala en la introducción del programa: "a quienes las arañitas o las lagartijas no les importa mucho, pero sí les importan mucho los billetes verdes que atraen las inversiones verdes".

La contradicción es brutal: el gobierno necesita las lucas para reconstruir y expandir el metro, pero está destruyendo el instrumento que se las da casi gratis.

Cuando Larraín y Mena trabajaban juntos

Lo que el presidente Kast llama "ambientalismo extremo" fue construido por Felipe Larraín, ministro de Hacienda de su propio sector. Mena lo recordó: "Yo cuando estaba en el Banco Mundial con Felipe Larraín armamos la coalición de ministros de Hacienda por la Acción Climática". Ese grupo incluía al actual primer ministro de Finlandia, Petteri Orpo —también de derecha—, junto a Olaf Scholz y Mark Carney.

Dentro de esa coalición, Larraín redactó el Principio 5 de los principios de Helsinki, que establece que el sistema financiero debe apoyar la transición ecológica. "Es letra, puño y letra, del ministro Felipe Larraín", aclaró Mena. Por eso Piñera presentó metas ambientales ambiciosas en plena pandemia, en 2020, con caída del PIB y todo. No era ideología: era estrategia financiera.

Javier Naranjo, exministro del Medio Ambiente en el gobierno de Piñera, confirmó esa continuidad: "La ley marco de cambio climático se aprobó el 9 de marzo del 2021, es una ley que se aprobó transversalmente, tuvo votos de la derecha a la izquierda completamente".

Hasta que apareció el senador Skeia diciendo: "Si alguien considera que las ranitas son una política de Estado, acá cambió la mirada". Cambió la mirada, y ahora se viene el costo.

1.400 millones reales que no aparecen en el mapa

El gobierno anunció que destrabaría 51 proyectos por 16 mil millones de dólares. Pero Mena peló el ajo con algo que no está en ese mapa: hay 1.400 millones de dólares "de plata de verdad, no es plata teórica, no es vender humo" en proyectos concretos que ya estaban destrabados. Son acuerdos con Suiza y Japón para financiar almacenamiento de energía, electromovilidad y captura de metano mediante bonos de carbono.

¿Por qué esos proyectos quedaron fuera del anuncio oficial? Porque requieren la institucionalidad ambiental que el gobierno está desmantelando. Como explicó Mena: "¿Por qué pasó eso en Chile, que es un país OCDE y no partió en Bolivia, no partió en Argentina? Porque tenemos instituciones que la gente confía que funcionan y esas instituciones no se pueden desmantelar porque eso significa desmantelar esas oportunidades".

Sin instituciones confiables, estos países retiran su plata. Así de simple.

El costo exacto de la batalla cultural

Naranjo insiste en que no ve riesgo mayor porque "las obligaciones de la ley marco son obligaciones legales que deben cumplirse". Pero Bloomberg y Moody's ya emitieron su veredicto sobre el impacto reputacional. No necesitas derogar la Ley Marco para espantar inversionistas. Basta con que el senador oficialista diga que las ranitas no son política de Estado y que el ministerio del Medio Ambiente quede subordinado a Hacienda.

Chile tiene que emitir en torno a 30 mil millones de dólares en bonos verdes para financiar infraestructura. Lo más irónico es que Mena predice que "con toda seguridad va a echar mano el ministro Kiros" de estos bonos para financiar el metro y la reconstrucción que el gobierno promete. Pero para entonces, la tasa ya no será 0,9%. Será la que corresponde a un país que decidió que las ranitas no importan, que los decretos ambientales son trabas burocráticas, y que Bloomberg y Moody's exageran.

La batalla cultural contra el "ambientalismo extremo" tendrá un costo fiscal exacto: cada punto porcentual adicional en tasas de interés sobre 30 mil millones de dólares en bonos. Hagan la cuenta ustedes. Las ranitas no la van a pagar. La van a pagar los contribuyentes.


Fuente

Daniel Matamala — Lo que importa (episodio "La motosierra ambiental")

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