German propone alternativa: alza gradual de 80 pesos semanales

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Economista de Piñera le pela el ajo al gobierno: el alza brutal era evitable Jorge German, que trabajó en los ministerios de Economía y Trabajo con Sebastián Piñera, admitió en Lo que importa que compartía el diagnóstico del gobierno pero que había otra opción: subir 80 pesos semanales en vez del…

German propone alternativa: alza gradual de 80 pesos semanales

Economista de Piñera le pela el ajo al gobierno: el alza brutal era evitable

Jorge German, que trabajó en los ministerios de Economía y Trabajo con Sebastián Piñera, admitió en Lo que importa que compartía el diagnóstico del gobierno pero que había otra opción: subir 80 pesos semanales en vez del shock de 370 y 580 pesos. Esto le da vuelta la tortilla completa a la narrativa oficial de que "no había otra opción".

"Para que la economía se vaya acomodando"

La cita textual de German es devastadora: "Yo comparto el diagnóstico... pero yo hubiera manejado el mepco en el sentido de traspasar semana a semana una alza de 80 pesos". Y cuando Matamala le pregunta por qué hubiera sido mejor hacerlo gradualmente, responde sin vueltas: "Para que la economía se vaya acomodando."

Esta es la bomba del episodio. No se trata de un economista de izquierda cuestionando el ajuste. German dice explícitamente que comparte que hay estrechez fiscal, que la situación petrolera es inédita, que el ajuste de 4.000 millones del ministro Quiroz "es lo correcto". Incluso revela que ha estado "hablando con algunas personas dentro del gobierno" y le confirman que el ajuste fiscal es factible.

German no es un crítico ideológico: es alguien que acepta TODO el diagnóstico oficial y aún así dice que el gobierno eligió la brutalidad innecesariamente. Propuso tres modificaciones técnicas al MEPCO: permitir traspasos semanales de 80 pesos, ampliar la banda, y reducir la cláusula de salida de 1.500 millones mensuales a 300-500 millones. Era técnicamente posible. Requería negociar en el Congreso, pero era posible. El gobierno simplemente no quiso.

El costo de vender como inevitable lo que era opcional

German es brutalmente honesto: "Fue un shock muy fuerte para los hogares, también para los camioneros principalmente, y se podría haber sido hecho más gradual." Y agrega datos concretos: el impacto inflacionario de marzo será de 0,3 puntos porcentuales y en abril de 0,9 puntos. O sea, 1,2 puntos de inflación concentrados en ocho semanas que podían distribuirse en el tiempo.

Acá se desarma el argumento central del gobierno. Durante semanas nos dijeron que no había alternativa, que era esto o el colapso fiscal. Ahora resulta que un economista que trabajó con Piñera, que rechaza "hay espacio para gastar" y advierte sobre crisis de deuda europea, dice que sí había alternativa. La diferencia no era técnica — era política.

El gobierno decidió aplicar el shock de golpe, hacer "por decreto la parte mala y que la parte buena la votaran los parlamentarios", como explica German. Asumieron que era políticamente más conveniente un golpe brutal que una negociación gradual en el Congreso.

Lo que German revela es peor que incompetencia: es crueldad calculada. Sabían que iban a destrozar a las familias y camioneros, y lo hicieron igual porque les parecía más simple políticamente. German lo comprueba con hechos: "Yo he hablado con los camioneros, los camioneros ya están mandando cartas a los generadores de carga a la empresa para tratar de empezar a traspasarle esta alza de los 580 pesos". El gobierno sabía esto. Y lo hizo igual.

La apuesta que el gobierno no quiso hacer

German fundamenta su propuesta en un argumento temporal: "Yo no creo que este conflicto vaya a perdurar mucho tiempo más... debería terminar, y ahí entonces cuando el precio se revierta a la baja, tuvo ahí mover el mepco, manipular el mepco, en el sentido de recaudar más para compensar el gasto que tuviste previamente."

La propuesta de German implicaba una apuesta: que el conflicto sería corto, que el precio del petróleo bajaría de los 100 dólares actuales a unos 80 (no volverá a 68 porque la infraestructura petrolera de Medio Oriente quedó dañada), y que en ese momento el MEPCO podría usarse para recaudar en la baja y compensar.

[VERIFICAR: dato sobre que 80% de las exportaciones petroleras de Medio Oriente van a Asia]. Pero el gobierno no quiso apostar. Prefirió la certeza del ajuste brutal inmediato a la incertidumbre de una negociación gradual.

Y esto también es una decisión política: eligieron no arriesgar capital político en el Congreso y traspasar todo el costo a las familias y camioneros.

Por qué esto es más devastador que cualquier crítica de izquierda

German dice textualmente que apoya el ajuste de Quiroz, rechaza que "hay espacio para aumentar el gasto público" citando la crisis de deuda europea de 2011, y advierte que cuando la deuda crece "no aumenta solamente el costo financiero del estado sino que también se traspasa que aumenta el costo financiero internacional de las empresas privadas". O sea: German es ideológicamente afín al gobierno.

Por eso su crítica es letal. El gobierno podía descartar a Mario Marcel diciendo "cuestiona el diagnóstico fiscal por sesgo político". Pero German acepta el diagnóstico, comparte la ideología económica, mantiene contactos con la actual administración, trabajó con Piñera. Y dice que la brutalidad era innecesaria.

No se trata de izquierda versus derecha técnica. Se trata de un gobierno que teniendo alternativas viables — que requerían más esfuerzo político pero menos sufrimiento social — eligió el camino de menor resistencia institucional y mayor crueldad humana. German lo dice sin eufemismos: se podía haber hecho gradualmente, para que la economía se vaya acomodando. Eligieron no hacerlo. Esa es la noticia.

"Fue un shock muy fuerte para los hogares, también para los camioneros principalmente, y se podría haber sido hecho más gradual."

La frase clave es "se podría". No "habría sido imposible evitarlo", no "las circunstancias no permitían otra cosa". Se podría. Y no se hizo. Porque requería negociar en el Congreso, apostar a que el conflicto sería corto, sostener una estrategia gradual. Requería, en definitiva, que al gobierno le importara más amortiguar el golpe a las familias que evitarse el trámite político.

Cuando hasta un economista que trabajó con Piñera te dice que la crueldad era evitable, ya no queda argumento técnico. Solo queda una decisión política: este gobierno eligió el sufrimiento innecesario porque le resultaba más conveniente. Y eso no se olvida.

Fuente

Daniel Matamala — Lo que importa

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