Crisis puede terminar pronto por presión internacional, dice German
Kast aplicó su shock cuando cachaba que esto terminaba pronto Un economista de Piñera dice que la crisis del petróleo se resuelve "en un par de semanas" por presión internacional. Si el gobierno lo sabía, el ajuste brutal fue puro oportunismo político, no una emergencia técnica. "Esto tarde o…
Kast aplicó su shock cuando cachaba que esto terminaba pronto
Un economista de Piñera dice que la crisis del petróleo se resuelve "en un par de semanas" por presión internacional. Si el gobierno lo sabía, el ajuste brutal fue puro oportunismo político, no una emergencia técnica.
"Esto tarde o temprano tiene que empezar a generar una presión internacional muy importante para que este conflicto termine y yo creo que eso ya está ocurriendo y en un par de semanas más tiene que acabarse esto", declaró Jorge German en Lo que importa. German, economista que dirigió la división de estudios en los ministerios de Economía y Trabajo bajo Piñera, reconoce que la crisis es "inédita" por su velocidad —el precio de la gasolina internacional subió más del 50% en tres semanas—, pero proyecta su fin inminente.
El cierre del Estrecho de Ormuz generó racionamientos en Corea del Sur, Japón e India que son políticamente insostenibles. "Hay muchas refinerías que no pueden sacar su petróleo", explicó German, describiendo una escasez real de suministro en Asia. Pero esa presión para terminar el conflicto "ya está ocurriendo". Si el gobierno tenía acceso a este mismo análisis geopolítico —y resulta difícil creer que sus equipos son peores que German leyendo el escenario— sabía que la wea iba a ser breve.
Entonces, ¿por qué aplicar un shock de 370-580 pesos de golpe en lugar de alzas graduales? German comparte el diagnóstico fiscal del gobierno pero no el método: "Se podría haber sido hecho más gradual", afirmó, proponiendo 80 pesos semanales "para que la economía se vaya acomodando". La diferencia es reveladora: un técnico conservador habría esperado, Kast eligió el shock.
Chile no es Asia: suministro asegurado, solo precios altos
Aquí se desarma toda la narrativa del pánico. German diferencia explícitamente: en 2008 y 2022 había precios altos pero suministro disponible; ahora hay escasez real en Asia. PERO Chile no depende de Medio Oriente. "ENAP refina petróleo, es un monopolio en la gasolina, prácticamente el 100% del refinado de gasolina se hace en Chile", detalló German. "ENAP compra petróleo a Argentina, Brasil, Ecuador, Colombia. Entonces básicamente son países vecinos que nos van a seguir vendiendo".
Mientras Corea del Sur racionaba gas licuado en hogares, Chile tenía —y tiene— suministro garantizado de vecinos. "En el caso nuestro solamente un problema de precio", resumió German. Esto convierte la decisión de Kast en una elección ideológica: pudo absorber el alza temporalmente con MEPCO o graduarla. Eligió el impacto máximo inmediato cuando sabía que no había riesgo de desabastecimiento. La "inevitabilidad técnica" era puro careteo.
Matamala documentó las alternativas que Kast tenía sobre la mesa: "por supuesto que el gobierno tenía muchas alternativas, desde mantener operando tal cual el MEPCO, con lo cual el alza sería de 30 pesos, hasta toda la gama de opciones intermedias de alzas parciales, graduales o más moderadas".
La apuesta del gobierno: capitalizar la baja que sabe que viene
"Esa es un poco la apuesta que está teniendo el Ejecutivo de que cuando esto se revierta también hacer la baja fuerte", reveló German. Esta frase lo dice todo. German proyecta que el petróleo bajará de 100 a 80 dólares cuando termine el conflicto, y que el gobierno planea adjudicarse la "recuperación".
Cacha el punto: Kast aplicó el shock sabiendo que en semanas podría presentarse como salvador cuando bajen los precios por razones internacionales que él no controló. Primero genera el pánico con el alza máxima, luego se presenta como héroe. Mientras tanto, consolida su agenda: recortes fiscales permanentes, eliminación de subsidios, debilitamiento del MEPCO.
El timing no es técnico, es propagandístico. Matamala documentó que la aprobación de Kast se derrumbó en 17 puntos según Panel Ciudadano y cayó al 47% según Cadem, "una caída que tampoco tiene precedentes para un gobierno que acaba de asumir". La crisis era la excusa perfecta para aplicar su programa ideológico completo mientras la gente estaba en shock.
Hasta el Banco Central es más pesimista que la realidad
German es más optimista que el Banco Central sobre la inflación final del año. El Banco Central proyecta inflación de 4% para 2026; German la rebaja a 3,2-3,4% porque asume fin rápido del conflicto. "Yo veo de que de alguna manera cuando termine este conflicto vamos a volver a un precio más bajo", explicó.
Si un economista conservador que trabajó con Piñera tiene esta lectura, ¿qué sabía el gobierno cuando decidió el shock? O Kast tenía el mismo análisis y lo ignoró deliberadamente, o sus equipos son peores que German leyendo el escenario. Ambas opciones son graves.
La tercera posibilidad es la más probable: sabían exactamente lo que hacían. Aprovecharon una ventana de tres semanas de alzas récord para aplicar un ajuste que querían hacer de todos modos. German describió cómo el precio "aumentó más del 50% en tres semanas y eso yo nunca lo había visto antes". La crisis no fue la causa, fue la oportunidad.
"Fue un shock muy fuerte para los hogares, también para los camioneros principalmente, y se podría haber sido hecho más gradual", concluyó German. Habla de "acomodar" la economía, de gradualidad, de usar el MEPCO cuando bajen los precios para recuperar lo gastado. Todo eso era técnicamente viable.
Kast eligió la brutalidad. Y en un par de semanas, cuando los precios empiecen a bajar por la presión internacional que German anticipa, el gobierno saldrá a celebrar su "gestión exitosa de la crisis". Habrá resuelto un problema que él mismo amplificó, aplicando un programa que ya tenía listo en el cajón.
Eso no es gestión de crisis, po. Es oportunismo con disfraz técnico.
Fuente
Daniel Matamala — Lo que importa