Ministra de Seguridad recorta fondos a Carabineros por orden de Hacienda

5 min de lectura

El gobierno de la "emergencia en seguridad" debutó desfinanciando a los pacos Una ministra que no se atreve a defender su cartera, un ministro de Hacienda sin experiencia que manda como monarca, y un recorte que duró una semana antes de revertirse con vergüenza. Así comenzó el gobierno que prometía…

Ministra de Seguridad recorta fondos a Carabineros por orden de Hacienda

El gobierno de la "emergencia en seguridad" debutó desfinanciando a los pacos

Una ministra que no se atreve a defender su cartera, un ministro de Hacienda sin experiencia que manda como monarca, y un recorte que duró una semana antes de revertirse con vergüenza. Así comenzó el gobierno que prometía mano dura contra el crimen.

La imagen habla sola: una vocera de gobierno arrancando por una escalera, saltando de dos en dos los peldaños pa escapar de la prensa. Fue pasto de burlas, pero como mostró Daniel Matamala en Lo que importa, "es la imagen de un gobierno incrédulo ante la realidad". Un gobierno que en 25 días no ha hecho más que hacerse zancadillas a sí mismo.

La lista de condoros es interminable. Anunció un recorte del 3% al presupuesto de seguridad, para luego anunciar con bombos y platillos que no habría tal recorte. Retiró de la Contraloría los decretos sobre la protección de la Ranita de Darwin y la descontaminación del Lago Villarrica, para luego reingresarlos. Retiró el reglamento de la Ley de Adopción y luego retiró el retiro del reglamento. Cuestionó la candidatura de Chile a los Juegos Olímpicos de la Juventud y dos días después la anunció. Removió a la directora nacional del CERNAMEG, la defendió en boca del propio presidente, y un par de horas después revirtió la remoción. Publicó que el Estado de Chile estaba en quiebra y luego desmintió que el Estado de Chile estuviera en quiebra. Afirmó enfáticamente que Galvarino Apablaza está condenado, para luego afirmar enfáticamente que no lo está.

Pero ningún episodio resume mejor el amateurismo de estos primeros días que el recorte a seguridad. Como expuso Matamala, "era evidente que el gobierno de emergencia en seguridad no podía debutar desfinanciando a carabineros". Sin embargo, eso fue exactamente lo que hizo.

La historia es patética. En campaña, Kast y Quiroz prometieron cuadrar un círculo: "equilibrar el presupuesto y cortar 6 mil millones de dólares de gasto público sin tocar ningún beneficio social, aumentando el gasto en áreas como seguridad" y reduciendo agresivamente los impuestos a empresas y ricos. En campaña se hicieron los lesos cuando les pidieron que explicaran cómo lo harían. "Todos los economistas serios del país de distintos sectores políticos advirtieron a coro que eso era imposible", señaló Matamala.

Llegó el 11 de marzo y en vez de sincerar lo que no podría hacerse, Quiroz,el ministro de Hacienda con menos experiencia política de la historia reciente de Chile, intentó "escapar hacia delante". Le pasó el muerto a cada ministerio con un corte parejo de 3%. La ministra de Seguridad no se atrevió a decirle que no. "Como una subordinada temerosa de ser reconvenida por su jefe hizo la tarea", según el análisis de Matamala. Le pegó un sablazo a fondos como la compra de vehículos para Carabineros y el plan nacional contra el crimen organizado.

El gobierno anunció los recortes, los defendió ante el Congreso y pasó una semana aferrado a algo que no tenía pies ni cabeza. Una semana después echaron pie atrás, y para más escarnio lo hicieron con una puesta en escena ridícula: "la ministra saliendo de una reunión para anunciar con un gran logro que el gobierno de Kast había revertido el recorte ordenado por el gobierno de Kast".

Los pacos se quedaron sin patrullas y los ciudadanos esperando la seguridad prometida. Quiroz, en cambio, un ministro de Hacienda novato, "ronca como monarca absoluto" e impone dogma fiscal sobre realidad operativa.

El problema de fondo es que Kast, como Bachelet 2, Piñera 2 y Boric antes que él, sobreinterpretó su triunfo electoral. Como reveló Matamala, "el 58% no votó por la ortodoxia neoliberal, votó por el anti Boric", tal como en 2021 votó por el antipiñera y se volvió de inmediato contra el nuevo gobierno. Mucho menos fue un respaldo a Kast, cuyos atributos personales, como mostraron encuestas esta semana, ya puntúan más bajo que los de Boric hace cuatro años y cuyo gobierno, así como cada uno de los ministros, ya está recibiendo nota roja de los encuestados.

Kast armó un gabinete de leales, muchos de ellos novatos en política e ignorantes en administración pública. Improvisó a la rápida en puestos críticos como seguridad o vocería. Le dio poder político absoluto al ministro con menos experiencia. Y creyó que gobernar era igual que la campaña: no responder preguntas, esconderse de los temas difíciles y pedir tiempo, "como lo hizo en los debates de 2025".

El resultado, como diagnosticó Matamala: "Tenemos un gobierno con una ministra de seguridad insegura de cuál es su trabajo, una vocera que no habla, una secretaría de comunicaciones que en vez de comunicar desinforma". Un gabinete donde "sobran dogmas y falta realidad, sobran consignas y faltan números, sobran corbatas y faltan bototos". Esto "no es un problema cosmético sino de diseño".

La vocera huyendo por la escalera no es un momento desafortunado. Es el símbolo de un gobierno que huye de la realidad. Pero como advirtió Matamala: "El gobierno no tiene hacia dónde escapar, lleva 25 días y le faltan 1.436. No hay escape al final de esa escalera. Es hora de dejar de fugarse de la realidad".

Tienen dos opciones: seguir revirtiendo sus decisiones cada semana durante cuatro años, o empezar a gobernar el Chile que existe, no el de las minutas del segundo piso. Los números no mienten, los dogmas no gobiernan, y una ministra de Seguridad que no defiende su presupuesto no va a defender las calles. La pregunta no es si van a meter más la pata. Es si van a aprender antes de que sea demasiado tarde.


Fuente

Daniel Matamala, Lo que importa

Más artículos